En la sagrada “Isla Jardín” de Kauai, el dulce olor de las bayas de mokihana impregna el aire. En el Waimea Canyon, la combinación del agua, la luz del sol, las nubes y las paredes de cañón crean el arco iris más colorido que se pueda imaginar. También se puede contemplar el geiser de Poipu, que eleva el agua a más de 15 metros de altura.